Una escalada hasta la cima de uno mismo

Celeste nos pone al control de Madeline, una joven que tiene como objetivo escalar la imponente montaña Celeste, por qué… le ha dado por ahí, al comenzar no tenemos una motivación clara del porqué de embarcarse en tan ardua tarea, ya que se comenta que nunca nadie ha llegado a la cima de la montaña Celeste y los que no han abandonado en mitad de la escalada han muerto en el intento. 

Celeste es un plataformas bastante difícil, que bebe de títulos como Super Meat Boy o The End Is Nigh, gráficos pixelados y mecánicas simples: podremos saltar, escalar, agarrarnos a bordillos y lo más importante de todo, dashear en el aire o cualquier superficie que así lo permita. Realmente, Celeste, es una versión refinada de un juego que fue creado para la consola virtual Pico 8. Que salió hace varios años, actualmente conocido como “Celeste Classic” que puedes jugar online y de manera gratuita en Itcho aunque también está dentro de Celeste como un easter egg si estás dispuesto a buscarlo. Con esta pequeña premisa, Celeste nos plantea una mezcla entre un plataformas desafiante con un juego de puzles, que siendo sencillo en apariencia, es intrincado, ya que tendremos que pensar en lo que tenemos que hacer en décimas de segundo, antes de morir por una trampa o caernos al vacío. Todo esto aderezado con una hermosa historia sobre el autodescubrimiento emocional y el autocontrol, aunque no quiero entrar en spoilers.

 

Celeste está dividido en 7 capítulos, más el octavo desbloqueable y las bromitas de las caras B y las patadas genitales de las caras C, que no son más que versiones mucho más endiabladas del capítulo al que pertenecen.

Durante nuestra aventura, pasaremos por distintas zonas, cada una con sus mecánicas y personajes únicos y un coleccionable, las fresas ¿Sirven de algo? No realmente ¿Las vas a coger? Por supuesto. Las fresas son pruebas de habilidad que te hacen salir fuera del recorrido marcado por el capítulo y explorar o hacer saltos casi imposibles para recogerlas, no son prácticamente importantes en la historia y solo sirven para cambiar una cosita en el epílogo. Aun así, el propio juego te dice en una carta que no te preocupes por recogerlas, no son necesarias para avanzar en la historia y en cualquier momento podemos volver hacia atrás para recogerlas, ya que cada capítulo cuenta con diversos checkpoints y un pequeño mapa que nos cuenta cuantas fresas hay en esa zona y cuáles de ellas ya hemos recogido, así como el casete de la cara B. 

Además de esto, Celeste tiene un truco más bajo la manga, los corazones de cristal, unos coleccionables escondidos en cada capítulo tras un puzle de dificultad bastante elevada, que te obligara a romperte la cabeza y, en algunos casos, explotar las mecánicas del juego para obtenerlos

Si bien he dicho que Celeste es difícil, los desarrolladores dieron su brazo a torcer con una de las mejoras mecánicas para modificar la dificultad que he visto en mucho tiempo: El Modo Asistido.

El modo asistido es la solución de los creadores de Celeste, Matt Makes Games, que consiste en crear una selección de dificultad sin que sean achacados por el maravilloso problema de la dificultad artificial, poniendo distintos niveles de dificultad. Al activar el modo asistido puedes cambiar la configuración del juego a tu gusto en cuatro aspectos: Su velocidad, el daño recibido, la cantidad de dashes y la estamina, para crear una experiencia personalizada al alcance de cualquiera.

Yo en mi caso personal, en una parte del final del  juego usé el modo asistido para bajar un poco la velocidad del título, ya que no era capaz de reaccionar con la velocidad y precisión que el título pedía de mí, y, aun siendo esta una mecánica disponible en el juego, hasta llegue a sentirme mal por no jugarlo como estaba planeado.

El modo asistido se puede definir con una palabra: Accesibilidad. Si por alguna razón una persona que juegue Celeste carece de las destrezas cognitivas y mecánicas para jugar al juego base, Celeste les dé la mano y les enseña una preciosa historia en una maravillosa aventura, en la que no van a tener que complicarse la vida. ¿Te mueres mucho? Ponte invencibilidad. ¿No te ves capaz de hacer algunos saltos? Ponte un dash extra o incluso infinitos. ¿Te cuesta acostumbrarte al ritmo del juego? Baja la velocidad. Aquí el punto es que te lo pases bien, donde juegos en los que se inspira como Meat Boy disfrutan haciéndote sufrir, debido a su precisión milimétrica y peligro inminente junto a una velocidad insana, Celeste quiere que disfrutes del título a tu ritmo, no a uno marcado por su desarrollador y eso lo hace brillar con luz propia.

Por si con Celeste Classic y Celeste no has tenido suficiente, hace poco, en conmemoración al tercer aniversario de Celeste, Matt Makes Games ha creado “Celeste Classic 2: Lani’s Treck”, una secuela a Celeste Classic también movida en Pico8 donde controlaremos a un nuevo personaje, llamado Lani que usa un garfio para desplazarse por los niveles

Así que sin más dilación, coge tu mochila, tu ilusión y sube esa montaña, sin que te importen que te digan o lo duro que parezca, la cima de Celeste te espera.

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